miércoles, 2 de marzo de 2016

Corazón Gigante



Corazón Gigante.

A: Félix A. Justiniano C.
(In Memoriam)

Abril primera semana
En vilo estaba tu suerte
Nos merodeaba la muerte
Y un sonido de campana.
Tu pecho de porcelana
Se escuchaba con bravura
Latiendo con sangre obscura
Como la noche enlutada
Como mirada cerrada
O tierra de sepultura.

Tu corazón galopaba
Cual potro de falsa rienda
Tu corazón de leyenda
A rendirse se negaba.
Estirpe de sangre brava
De extraordinario varón
Está tu respiración
Entre suspiros cautiva
Aunque te llaman de arriba
Lo impide tu corazón.

En el dolor de tu lecho
Nuestra esperanza menguaba
Y tu latido escuchaba
Constante dentro del pecho.
Estando mi afán desecho
Tu corazón resistía
Como un eco en el que oía
Su obstinación palpitante
Ese corazón gigante
No sabe de tu agonía.

Entre latido y latido
Y mis lágrimas guardadas
Llegaba la madrugada
Cumpliendo su cometido.
Entonces Padre querido
Te vi dormirte en mis brazos
Soñando playas y ocasos
De aquel paisaje natal
Gaviotas, oleaje y sal
Fueron guiando tus pasos.

Titán devuelto a la nube
No tienes ninguna edad
Tú eres la eternidad
Y el primer héroe que tuve.
Apóstol de amor que sube
A ver a su madre santa
Rayo de luz que te aguanta
En el misterio de Dios
Mientras se queda mi adiós
Detenido en la garganta.

Y un día; ¡Dios sabe cuándo!
Voy a seguirte las huellas
Tu paso entre las estrellas
Estando en el mismo bando.
Corazón gigante y blando
Se acabaron los desvelos
Reposas con mis abuelos
Puedo soltarte la mano
Adiós Félix Justiniano
¡Que Dios te guarde en los cielos!

F. Justiniano. F.
Caribe Mexicano/2015

En el día del padre.

Tonada para Mimí



Tonada para Mimí.

Aquí caminas conmigo
Sin soltarte de mi mano
Tu apellido Justiniano
Te hace mi sombra y mi abrigo.
Eres la estrella que sigo
Y la voz de mi conciencia
Eres mi sangre, mi herencia
Una sucursal del cielo
Eres por ello en mi duelo
Esperanza e indulgencia.

Llevamos la misma herida
En la memoria sangrando
De aquel destino vitando
Que nos cambiara la vida.
Saliste fortalecida
Magnánima, generosa
De la frágil mariposa
Hubo solo una manera
Vi nacer a una pantera
 Decidida y valerosa.

Somos sobrevivientes
Del horror, del infortunio
Sin noches de plenilunio
Y rodeados de serpientes.
Dos corazones decentes
Unidos en hermandad
Venciendo la adversidad
Con el arma del perdón
Y la misma convicción
Nunca más en soledad.

Y yo que te quiero tanto
Quiero hacerte una promesa
Yo me quedo con tu llanto
Y tú con mi fortaleza.
Contra la intención aviesa
Desencantos y traiciones
Vamos cuatro corazones
Que se han multiplicado
Y por “Pelusa” blindados
De amor y de bendiciones.

F. Justiniano. F.
Caribe mexicano

14 de sept/2015

Mi Navidad



Mi Navidad.-

Todos los días deberían ser navidad, el espíritu que prevalece en esta fechas ayudaría a terminar con los males y las carencias de la humanidad, habida cuenta que es el propio hombre el causante de todas sus desgracias, finalmente ya lo había dicho siglos antes Plauto, “homo homini lupus”, el hombre es el lobo del hombre. Y si no lo dijo Plauto algún filósofo griego lo dijo de manera indubitable. A mis 61 años se me perdonan cualquier traición de la memoria.
La natividad del señor en aquel humilde pesebre en Belén llena de sentimientos magnánimos a casi toda la humanidad entera, se perdonan agravios, se estrechan las manos de los enemigos, se realizan promesas para cambiar para bien las conductas de cada uno de nosotros, lo cierto es que la mayoría de las veces estos cambios son episódicos y no permanentes como deberían, esa es finalmente la condición real del ser humano, la imperfectibilidad. Y ahí le va otro latinajo, “errare humanum est”.  Errar es de humanos, seríamos robots o máquinas de interactuación entre similares si no fuera así. Nada como las emociones, aquellas que aceleran los latidos, hacen sudar las manos, y nos ponen en estado de ansiedad temporal, producto de esas emociones se escribieron con inspiraciones superiores los versos más hermosos, novelas inmortales, se perpetuaron imágenes y personajes a través de los trazos en aquellos lienzos imperecederos que se atesoran en los grandes museos. Y ahí en el mármol eterno de materializan el talento y la inspiración de aquellas mentes que eran guiadas por el toque de la divinidad celeste, de la misma manera que en partituras sempiternas se plasmaron las obras musicales más importantes que jamás haya escuchado la humanidad.
Sin temor a equivocarme todas las gestas de la humanidad fueron conseguidas a través de esos impulsos de creatividad o inspiraciones divinas, poetas, músicos, pintores, escultores, generales, marinos, todos tuvieron la genialidad única, non, exclusiva que se depara y confiere a seres extraordinarios, aquellos que legaron sus obras y logros como herencia a las generaciones posteriores, hasta que el diablo metió la cola y nos llenó de políticos corruptos, ignorantes, manipuladores, insensibles, arrogantes, codiciosos, incapaces etc. con mentes retorcidas y perversas y el mundo entro en declive en una espiral descendente y perniciosa.
En función de ello sabemos de pueblos enteros bajo el yugo de la arbitrariedad y el abuso, de mano de obra infantil cuasi esclavizada, de mujeres abusadas, maltratadas, lapidadas hasta la muerte y asesinadas de manera ignominiosa en la más absoluta impunidad, de adultos mayores en el abandono y sin protección de un sistema social que los cuide, proteja y provea, generaciones de jóvenes alrededor del mundo con las esperanzas y los sueños robados por las deudas de ambiciones faraónicas de sus gobernantes incapaces y ladrones, y así los abusos del hombre sobre el hombre fueron convirtiéndose en la representación contemporánea de las 7 plagas de Egipto.
En la sangrienta victoria de los aliados en la segunda guerra mundial, el 1er ministro británico en reconocimiento al heroico esfuerzo y sacrificio de la RFA (Real Fuerza Aérea) inmortalizó una frase de gratitud a sus fuerzas armadas… “nunca tantos, debieron tanto a tan pocos”.
Hoy ese significado cobra una nueva dimensión de manera grotesca e inversamente proporcional en función del bien recibido por el sacrificio de vidas que se ofrendaron por el bienestar de sus compatriotas, hoy muchos deben dinero que no gastaron ni autorizaron, y en función de ello cargan sobre sus espaldas desgracias y carencias por la ambición de un puñado de abusivos ladrones que se robaron con el dinero de sus gobernados, los sueños y la posibilidad de una vida digna y justa.
Personajes oscuros, patibularios, limitados, vestidos con el uniforme común de “políticos”, con fortunas imperiales exhibidas sin vergüenza ni pudor, caricaturas de sí mismos y en general del género humano, sin principios, valores o convicciones, y ahí en su medio merodean y presumen sus limitaciones vestidas con corrupción y arrogancia, soslayando el desprecio colectivo y el repudio de que son objetos a sus espaldas y en las redes sociales.
La primavera árabe es el emblemático ejemplo de cómo terminan esos sátrapas, y ese ejemplo debería guiarnos a muchos pueblos hartos de abusos, corrupción e impunidad.  Es el hartazgo y no otra cosa lo que llevó a esos cambios radicales en el otro extremo del planeta, pero nadie de este lado de occidente ha puesto sus barbas a remojar.
Estas fechas son fechas de reflexión y conciliación, quiera Dios quiera, Rafael; le escribía en un soneto de rima forzada Nicolás Guillén a Rafael Alberti, agradeciéndole una pierna de chancho en salmuera que le regalara el español al cubano en fechas como estas, hoy hago mía la frase para decir, Quiera Dios quiera, familia y amigos, que el espíritu navideño modifique de manera permanente las conductas delictivas de los políticos, o que encontremos la fuerza y el valor para exigir a esa minoría abusiva y ladrona lo que por justicia le corresponde a las generaciones de relevo.  Que rescatemos el futuro de nuestros hijos de las manos criminales de un puñado de indecentes, la humanidad tiene el derecho de un giro para mejorar, para repartir equitativamente los bienes y riquezas del planeta, habida cuenta que este 4to planeta del sistema solar es la casa de todos.
Hoy por primera vez en mi casa estará vacía la silla más emblemática, la de mi padre Félix Alonso, por primera vez no celebro la natividad del niño Dios con mi viejito adorado, con mi personaje favorito, con mi héroe de mis días de infancia y mi eterno consejero, pero aquí están conmigo sus enseñanzas y consejos, su ejemplo de hombre de bien y honorable, honor y valor que le acompañó hasta su último hálito de vida; también del otro lado del atlántico está la mujer de mi vida y hoy no cena conmigo esa dama que me robó el aliento y la inspiración desde el primer día que vino al mundo, mi hija Arantxa Isasu, una hermosa joven talentosa, bella, única para mis ojos y mi corazón, hasta allá hijita querida vuelan mis palabras hechas versos para expresarte la reiteración de mi amor incondicional y mi apoyo absoluto, aquí sigues dentro de mí de donde nunca te has ido, como tampoco se ha ido Jossely mi nieta adorada que aún no tiene permiso para recibir nuestro amor y nuestras bendiciones y en la distancia le pedimos a Dios por ella para que la guie por el camino del bien, la felicidad y armonía familiar, para que quienes la están educando tengan el tino y la sabiduría para inculcarle los valores y principios que nosotros le inculcaríamos.
Hoy ceno con mi tropa de siempre Magda solidaria. amorosa y leal, Alfredo noble y apasionado con su sangre e injustamente castigado por la ausencia de Jossely, no conozco mejor padre que mi hijo y le pido a ese Dios de todos, que le permita el ejercicio de la paternidad que se ha ganado con sobrados méritos, Beto brillante, competente y de enorme sensibilidad musical, Alex único, ocurrente, inteligente y el políglota familiar, mis hijos mis bendiciones y mi motor.
Mi mesa se engalana con la presencia de tres hermosas damas, Dalia la intachable y comprometida pareja de José Alfredo y Clarissa mi hija alemana putativa que se ha sumado a nuestra sangre con cariño y disposición absoluta, y por supuesto mi sombra y mi conciencia interior, mi hermana Noemí que hace suyas mis causas y las abraza con la misma pasión que yo.
Finalizo porque se enfría el pavo que José Alfredo nos brindó, ojalá que todos sin excepción tenga suficientes motivos para agradecer en sus vidas y brindar por ello, que en cada hogar de mi familia y amistades, que son lo mismo, no falte la alegría y la gratitud por los dones recibidos, que haya salud, paz, inspiración y trabajo digno y bien remunerado.
Que la humanidad entera se reconcilie y se creen las condiciones de un mundo justo y equitativo donde quepamos todos, con todo y sueños.

Son mis deseos de toda la vida, ¡Feliz navidad!

F. Justiniano. F
Caribe Mexicano/2015

En la natividad del niño Dios.

Don Memo Padilla



Don Memo Padilla.-

Por Félix Justiniano Ferráez.

Para mis amigos los Padilla y los Lazarus.

Siempre he creído que la edad que tengo es la mejor, más allá de la etapa de mi vida que me haya tocado vivir. Lo pensé como niño, lo hice como puberto, como estudiante universitario, como padre, como abuelo y lo sigo pensando ahora.
Seis décadas encima me permitieron ratificar mis apreciaciones de siempre con un simple adendum evocativo, no soy el único ejerciendo la mejor edad, la tuvieron mis abuelos y padres ya desaparecidos, la tienen mis hermanos, mis amigos, mis hijos y hasta los desconocidos míos, finalmente todos desempeñamos el rol que nos toca en el teatro de la vida con el atuendo del momento.
Quizá esta edad mía sea en este momento una especie de eslabón histórico, me sirve para expresar aquellas vivencias y experiencias que me tocaron atravesar que mis hijos, parientes, colaboradores y amigos menores, no conocen por una simple circunstancia de orden cronológico.
Por esa afortunada circunstancia escuché de mis abuelos las historia de mis ancestros, así me enteré del arribo de los Justiniano a la Cd de Campeche y de los Ferráez a Cd del Carmen y ahora me hallo repitiéndole esa tradición oral a mis propios descendientes; es pues hoy mi momento de tomar la estafeta y convertirme en esa especie de bisagra biológica que une los extremos que por causas naturales no se tocarían.
Me subo a la máquina del tiempo y me remonto a mi época de muchacho en mi entrañable y añorada Cd del Carmen; esa época de costas serpenteadas de palmeras y cocoteros, de cristalinas playas, de fines de semana en las playas por la mañana, los cines por la tarde y el parque Zaragoza por las noches, ritual obligado de todo carmelita que se respetara como tal, más allá de las idas a las escuelas y los encuentros deportivos en aquellos campos que los pioneros carmelitas construyeron y que el inexorable avance de la modernidad y la llegada del petróleo hizo que desaparecieran, cambiando para siempre el entorno de nuestra bella isla.
Cito a vuela pluma el parque de Béisbol Miguel Alemán, campo donde curiosamente nunca jugué béisbol, pero pierdo la cuenta de los partidos de futbol que jugamos sobre su césped y su montículo de pitcher. Sobre la tercera base se colocaba generalmente una de las porterías y la otra evidentemente en el sentido opuesto.
El campo Miguel Alemán en honor a los pioneros que lo construyeron fue un recinto que no solo vio imponer durante años la supremacía beibolística de los Camaroneros de Cd del Carmen, sino las incontables derrotas futbolísticas que le propiciamos a la capital del estado y que nos mereciera a un puñado de jóvenes carmelitas viajar al estado de Hidalgo a representar a Campeche en el 1er torneo nacional de futbol juvenil “Benito Juárez García”.
A la sombra de sus pinos en nuestras épocas de conscriptos o después de los partidos, o al término de festivales escolares, (porque también fue una especia de teatro municipal al aire libre) saboreábamos los tacos de relleno negro y las aguas de nance de “La Múcura” que por allá llevaba su triciclo.
Era pues, ese desaparecido campo deportivo toda una institución que aglutinó dentro de sus bardas, a generaciones de Carmelitas en diferentes actividades educativas, sociales y deportivas, fue en toda la extensión de la palabra, un referente obligado de nuestras mejores épocas.
Por ello es justo reconocer a quienes por amor a su tierra, nativos y arraigados, dedicaron su tiempo, esfuerzo y recursos para su construcción y mejoras en general para la Isla de Tris.  Entre estos carmelitas de lujo, como don Mario Boeta, Federico Gutiérrez, Ramón Mayeya, José Luis Zavala, Venancio Rullán, Alfredo Ferráez, Rodolfo Ocampo (padre e hijo), Sebastián Rodríguez, Juan José Bolívar, Juan Bolón, Rosendo del Río, Francisco Guillén, Álvaro Rosiñol, Braulio Zavala, Isaac Sosa, Sebastián Ferráez, Andrés Inurreta, Eduardo Hernández, Guillermo Lliteras, Armando Solá, Gerardo Acosta, Francisco Sanguino, Arturo Rodríguez, Jorge su hermano, por supuesto también hubo extranjeros que dejaron sus esfuerzos  denodados, buenos recuerdos y además sus descendientes que ya son parte de las nuevas generaciones de carmelitas, enlisto al Capitán Louis Lazarus, Felice Re, Sony Brooke, Ignacio Sierra,  entre otros, y me disculpo por no seguir poniendo nombre de tantos y tantos carmelitas bien nacidos, porque serían hojas enteras relacionarlos, entre todos ellos, destaca la enérgica personalidad de José Guillermo Padilla González, conocido entre nosotros como “Don Memo”
José Guillermo Padilla González nace en Guadalajara Jalisco en el año de 1923 y llega a las costas campechanas por allá del 47, 7 años antes de mi llegada al estado, pero él con 24 vueltas más al sol  y ya con una historia de novillero a cuestas.
Se desempeñó lo mismo como Delegado Federal del ámbito de la agricultura, que en el campo empresarial y pesquero.
Justamente su condición de servidor público es lo que lo traslada de Campeche a Cd del Carmen, como consecuencia del auge que había en la isla por las construcciones de barcos camaroneros de madera.
Es en esa época de logros ganados lo mismo con el filo del machete, que moviendo un malacate y arriesgando la vida en altamar, pero todo ello producto del viril esfuerzo y del sudor de hombres curtidos bajo huracanes y aislamientos esporádicos, es cuando Don Memo deja el servicio público para apostarle a su propio esfuerzo y al futuro prometedor de la isla.
De esa manera llega a ser Presidente de la Cámara Pesquera, Presidente de la Cámara del Comercio, Fundador del mítico Casino del Carmen, del inolvidable campo de béisbol Miguel Alemán Valdés, promotor del “Puente de la Unidad“; aquí me detengo para resaltar el hecho que un expresidente municipal José “Pepe” Jáber le otorga en función de sus reconocidos méritos una medalla y un reconocimiento Post Mortem a Don Memo.
Pero lo que más caracterizó a este buen carmelita, o como mejor se le recuerda, es como un incansable promotor del deporte campechano, en especial del de la isla y todo ello de manera desinteresada pero invirtiendo de sus propio peculio en patrocinios o ayudando a jóvenes deportistas con escasos recursos económicos.
Desde la gerencia de la “Abastecedora Marítima” don Memo Padilla encontraba tiempo para otorgárselo al deporte y promover a aquellos jóvenes que les viera cualidades y habilidades, independientemente de la defensa de los colores del uniforme carmelita que en su juventud defendió con pasión y entrega.
 Empecinado en sacar lo mejor de cada deportista Guillermo Padilla acicateaba y estimulaba a la grey deportista de aquellas épocas, todos recordamos con un orgullo interior cuando su hijo Memo Padilla Vera (portero) y Octavio Azcuaga Ferrer (defensa) pasaron a formar parte del futbol profesional al incorporarse al equipo Monterrey.
Pero a Don Memo se le veía también en la cancha “Revolución” lo mismo entre las gradas como apasionado fanático animando al equipo de sus preferencias, que patrocinando a jóvenes isleños amantes del deporte ráfaga.
Indudablemente el deporte de la isla tiene una deuda de gratitud con este entrañable personaje, a quien recuerdo como un benefactor de quienes soñábamos en algún momento ser deportistas profesionales, así lo recuerdo lo mismo que a Don Mario Boeta Blanco.
Hablando de personajes emblemáticos de aquellos tiempos de hombres bien nacidos y de palabra, quisiera referir una historia quizá no conocida por las nuevas generaciones; en alguna fecha remota el Capitán Louis Lazarus (abuelo del actual presidente municipal) había encargado la construcción de un barco camaronero de acero al armador José Luis Zavala Navarrete, pionero en la construcción de este tipo de embarcaciones en todo el golfo de México, todavía están frescos en la memoria los recuerdos cuando se echó al agua al “Marte” el primer barco camaronero de acero en todo el litoral del lado campechano, orgullosamente salido de un astillero carmelita; todo un parteaguas el actividad camaronera que era la preponderante de la isla y su principal motor económico.
Antes de concluir la construcción y equipamiento del barco solicitado por el capitán Lazarus, desafortunadamente pierde la vida en un momento en el que todos pensábamos que todavía tenía mucho camino por recorrer; Doña Renee Jáber su viuda y una intachable y reconocida dama de la sociedad carmelita, ante la incertidumbre del momento y el desconocimiento de las actividades pesqueras de ese tipo más propias de hombres que de mujeres, acude ante Don José Luis Zavala a tratar de recuperar la plata que tenía invertida el capitán Lazarus en el barco en proceso, Don José Luis podía optar por entregarle el barco en las condiciones que se encontraba, proponer su venta a un tercero para recuperar la inversión y entregarla al momento de realizar la venta o simplemente exigir el resto del recurso para terminar el barco y entregarlo terminado, no obstante, entendiendo la dolorosa y compleja situación de doña Renee decide entregarle hasta el último centavo invertido y quedarse con el barco, lo termina con su propio peculio y lo bautiza como “Capitán Louis Lazarus” en honor a la memoria de ese carmelita por adopción, que quienes lo conocieron, supieron de su calidad moral y su honorabilidad.  De esa calidad moral y de ese épico honor eran los hombres que sentaban las bases del futuro de Cd del Carmen y que hoy usufructúan generaciones de jóvenes que no llegaron a conocerlos.
Personalmente recuerdo al Capitán Louis Lazarus en esa película que la memoria me regala y lo veo llevando a Louis, Dennis y Rosemarie a la escuela Central en aquel Jeep descapotable que manejaba, y en el que Vernon, el menor de los Lazarus Jáber era aún un niño rubio de pelo lacio que no tenía edad para la primaria. Con los años y justamente en los campos de futbol de entonces, Louis, Dennis, Los Capetillo, como se les conocían a los hermanos Rafael y Guayo Hernández Noriega, Memo y Quique Padilla, Los hermanos Pou (Fico, Rafa, Jaime) Jorge Soberanis, Jorge Dorantes, Pancho Bolón, Pancho y Liborio Rivera Miss, Duarte, Marvel Herrera, Yunis Rafful, Cruz Casanova, Octavio Azcuaga, los gemelos Kuri; Emir y Omar, Los hermanos Boeta Juanjo y Mario, Lorenzo Lliteras, Armando Flores, Dafnis Herrera, Octavio Espinosa, Pepe Jáber, Romeo Palmer y muchísimos amigos más de aquella bella época, nos hermanábamos en el deporte y en las canchas que nuestros padres habían construido directa o indirectamente, ahí se fincaron las raíces de la amistad que hasta el día de hoy y 40 años después, me permite ver con enorme simpatía y cariño a todos los mencionados, salvo las lamentables partidas de Yunis,  Liborio y Omar por señalar solo algunas de las que nos sacudieron el alma. 
Hoy con la serenidad de 60 años de vida, todavía me conmueve recordar a mis amigos de entonces y de hoy, saludo con enorme gusto y con alguna frecuencia a través del Facebook a: Memo, Mayté a Quique y a Chuchín; los Padilla y los saludo con el mismo gusto y afecto con que saludo a Louis, a Dennis y a Vernon los Lazarus Jáber y me consta que entre ellos nunca existió enemistad, inquinas acciones de mala fe;  imposible que fuera así viniendo todos ellos de familias pioneras, honorables, probas, respetadas y respetables. Ahí queda como recuerdo aquel noviazgo que existió entre la bellísima Mayté Padilla Vera y el apuesto Yunis Alejandro Rafful Jáber, queridos y jóvenes integrantes de ambas familias en aquella época añorada.
Por todo ello, no concibo a mis amigos los Padilla agraviando a mis amigos los Lazarus Jáber y viceversa, no creo que la sangre que corre por las venas de todos ellos, sea portadora de enemistades o esté contaminada por el rencor, sería inadmisible en cualquiera de ellos. Personalmente no conozco al joven presidente municipal de nuestra querida isla, tampoco creo que él me conozca, sin embargo conozco a su familia, a su señora madre una de las jóvenes carmelitas más atractiva de aquellos años, a su abuela doña Renee dama honorable y distinguida, a su abuelo Louis, a sus tíos y primos por la rama Rafful y Jáber, en fin, como cualquier carmelita nacido en la isla pasé mis mejores años por allá y me he nutrido de esos recuerdos que me ayudan a vencer la nostalgia y la añoranza por mi cuna.
Valdría la pena recordarles a los servidores públicos de cualquier ideología partidista, que todos somos aves de paso, que llegamos para servir a la ciudadanía y para dejar mejor la isla de la que la recibieron; Cd del Carmen es propiedad de todos los carmelitas en lo general y de nadie en lo particular, que el beneficio colectivo debería ser la causa común de todos, funcionarios y ciudadanos, porque es nuestra casa, hasta la de los malagradecidos que poniendo un pie fuera de la isla se dedican a despotricar en contra de ella y de sus gentes.
De manera que no entiendo que intereses mezquinos pueden existir detrás de la decisión de cambiarle el nombre a unas instalaciones deportivas como el Poliforum Deportivo que lleva el de un carmelita de cepa.
Acciones de esta naturaleza deben ser consensuadas entre los ciudadanos para su aprobación o modificación, de la misma manera debe permitírsele a los ciudadanos opinar que otro nombre les gustaría, si fuese el caso, para que sea aprobado en el seno del cabildo carmelita que es la máxima autoridad municipal, y no tomar decisiones precipitadas y sin la reflexión necesaria, las diferencias partidistas se dirimen de manera civilizada con argumentos y bases sólidas, quienes integran el cabildo son adversarios, no enemigos. De los actos de los integrantes de cada familia, cualquiera que sea su apellido, deben responder ellos mismos, no sus familiares o sus ancestros; afectar a quien ya no puede defenderse es una acto de cobardía o de ignorancia y los carmelitas no somos así.
Termino mi reflexión recordándoles a todos, que el pasado 28 de enero cumpliría 163 años el inmortal José Martí, él resume mejor toda mi perorata de más de 2300 palabras, en sólo dos, HONRAR, HONRA.

Caribe Mexicano
Enero del 2016.
@watane1

    

UNACAR PEMEX y SAGARPA


La UNACAR, PEMEX y la SEP
(Corruptio optimi pessima)

Por: Félix Justiniano Ferráez.


Profeso el mayor respeto por mi Alma Mater y soy afortunado porque tuve dos: La UNACAR y la UADY aparte de un fugaz paso por la UNAM.
Indudablemente los recuerdos en mi islita son fundamentales y básicos para entender mis reflexiones, porque hay que tomar en cuenta que tuve el privilegio de ver nacer a mi Universidad que por esas fechas, carecía de la autonomía de cátedra y aún se ostentaba como UNICAR;  ya que fui la última generación de estudiantes de secundaria que pisó el antiguo Liceo Carmelita, para trasladarnos a las flamantes instalaciones de lo que es hoy esa casa de estudios y continuar ahí nuestra preparación de secundaria y preparatoria, ya que no había  en esas épocas la posibilidad de cursar la licenciatura.
Me estoy refiriendo que en 1968 –el año olímpico- ya estaba por el segundo año de secundaria y terminaba la preparatoria por 1973. Durante esos 5 años de mi permanencia se consolidaron las amistades de la primaria y en muchísimos casos mis amigos de entonces lo siguen siendo ahora 45 años después.
Si los enumero y llego a omitir alguno de manera involuntaria, la idiosincrasia carmelita caerá sobre mi humanidad en diferentes manifestaciones de su folklore. Mis amigos de ambos géneros saben quienes son.
Jugamos béisbol llanero debajo de su tanque elevado, futbol en su campito de futbol y en el mismísimo campo de Béisbol “Resurgimiento,” asistíamos a los talleres de: estructuras metálicas, electricidad y combustión interna y ahí se formaban de manera natural los equipitos de todos los deportes que practicábamos, también limábamos nuestras diferencias a base de golpes alrededor de lo que eran las instalaciones de su Escuela Técnica Pesquera. Con toda la solemnidad de la juventud, acudíamos al Auditorio a los concursos de oratoria, festivales y reconocimientos de fin de curso; recuerdo con memoria eidética el único concurso de matemáticas celebrado entre los alumnos de los excelentes profesores Elisauro López Flores y Salatiel.
De la misma manera me queda la película grabada que en la campaña presidencial de Luis Echeverría al paso del convoy en la Avenida Aviación a escasos 200 metros de la emblemática fuente del Camarón, una aguerrida y voluntariosa jovencita le hace entrega de una sentida y justa petición en un hoja de papel simple, que a la postre resultó finalmente en la asignación de un camión de transporte de personal propiedad de la propia Universidad, mismo que durante muchos años manejó el güero Manuel Torelló en la infinidad de excursiones que organizamos en aquellos tiempos.
No creo faltar a la verdad si calculo que seríamos un poco más de 500 alumnos por entonces. 
Hoy día mi querida UNACAR tiene 3 campus y 6 mil alumnos, a los que abriga en aulas de preparatoria, licenciatura y posgrado y cuenta con un presupuesto del orden de 426 millones de pesos anuales.
Hasta aquí todo sería motivo de regocijo, orgullo y satisfacción para nosotros sus egresados; lamentablemente los veneros del petróleo facturados por el diablo metieron la mano, y con la ambición de funcionarios de PEMEX y la codicia de unos cuantos funcionarios de la UNACAR, pensaron haber encontrado la fórmula mágica para triangular recursos federales y asignarlos directamente y a modo, a empresas seleccionadas muy convenientemente, bajo la absurda consideración de que su condición de Universidad Pública le permitiría ser la excepción de los preceptos del artículo 1ero de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, olvidando olímpicamente que los recursos públicos al ser ejercidos independientemente del ente ejecutor, quedan bajo el escrutinio de las leyes de la materia.
El asunto no es un tema menor cuando nos enteramos que sólo durante el año de 2014 se firmaron contratos por 1629 millones de pesos.  Es decir el equivalente de cuatro veces su presupuesto anual asignado, que sumado a éste, llega a la muy respetable cantidad de 2055 millones de pesos.
Pongámoslo en perspectiva para entenderlo mejor, el Ayuntamiento de Ciudad del Carmen cuyo Cabildo gobiernan a 220 000 ciudadanos aproximadamente, lo hace con un presupuesto anualizado del tenor de 1576 millones de pesos aproximadamente.
En contraparte la UNACAR educa a 6000 estudiantes y maneja más de 2000 mil millones de pesos.  Es decir, maneja más dinero público el rector carmelita que el presidente municipal.
Si las cosas fueran como deberían de ser, estaríamos hablando de una Súper Universidad con súper instalaciones, maestros de altísima preparación y las más modernas y funcionales aulas de catedra e investigación, laboratorios, etc. pero todo eso es una utopía, un espejismo, un fatamorgana económico, una ilusión financiera, un patrimonio quimérico, porque la realidad aplastante es otra y se constituye como sigue.
·        Según se desprende de las denuncias periodísticas sólo durante 2014 firmaron 11 convenios (10 con PEMEX y 1 con la SAGARPA) cuyo monto como ya dije es del orden de 1629 millones de pesos.
·        Las acciones (adquisiciones, arrendamientos y contrataciones) derivadas por esta cuantiosa suma, en modo alguna quedaron sujetas al escrutinio de ley al asignarse de manera directa, es decir sin las licitaciones correspondientes.
·        Contrario al contenido de los contratos donde se establece la personalidad jurídica y la capacidad de la UNACAR para realizar esas acciones, se subcontrataron 826 430 000.00 pesos en tan solo 19 empresas. Es decir el 71.4 % del total de los recursos recibidos.
·        Se destinaron 116, 558,000.00 pesos para pagar servicios personales extraordinarios, aun cuando en el cuerpo de los contratos se establecía la capacidad de la UNACAR de contar con el personal suficiente y competente.
·        Hay 214 682 000.00 misteriosamente “desaparecidos” cuya comprobación los funcionarios a cargo del ejercicio de esos recursos, no han podido realizar.
·        Es particularmente significativo el caso de la empresa “Estudios y Servicios Ecológicos y Ambientales de Tabasco SAPI de CV” a cuyas arcas se le transfirieron directamente 252 millones de pesos.
·        La Auditoria Superior de la Federación ha realizado una auditoría forense a una muestra de 539 465 500.00 que ha arrojado como consecuencia un Dictamen Negativo en función de las irregularidades determinadas y una serie de recomendaciones que oscilan, desde los procedimientos resarcitorios, hasta las sanciones que se establezcan por los daños patrimoniales.
·        Adicionalmente Francisco Javier Chávez Rangel Director General del Instituto de Educación de Aguascalientes, ha demandado penalmente a los funcionarios de la UNACAR por el incumplimiento de un contrato de servicios celebrado entre el propio Chávez Rangel y Sergio Augusto López Peña ex rector de la UNACAR, y la causa es asombrosa por la irresponsabilidad de la omisión, ya que no se proporcionó equipamiento y conectividad a 645 Aulas Telemáticas, 732 aulas básicas y tampoco se entregaron las 15 601 laptops convenidas, dentro del programa Habilidades Digitales para Todos(HDT) Bien mirado el daño a la niñez y juventud de Aguascalientes es catastrófico, como para que los responsables de esos delitos anden libremente gozando de cabal impunidad.

Vale la pena señalar que estas prácticas llevaban 4 años de estarse ejerciendo con tan singulares características, es decir, las coincidencias se derivaban de una presidencia de ideología panista encabezando al país, una presidencia municipal del mismo corte ideológico, lo que obviaron consecuentemente el flujo de los recursos tanto de PEMEX como de la Secretaria de Educación hacia la UNACAR, y aquí subrayo que lo que se hizo con la mejor intención para darle lustre y reconocimiento a un gobierno federal, concluyó con los pésimos resultados que ahora vemos por la ambición e inmoralidad de un grupúsculo de servidores públicos de PEMEX y la UNACAR, que olvidándose de sus obligaciones laborales y los principios éticos de toda profesión, se dedicaron a enriquecerse brutalmente sin importarles las formas, ni las consecuencias; y en el pecado todos esperamos que lleven la penitencia.
El buen nombre de la Universidad Autónoma del Carmen, no puede, ni debe ser relacionado con la despreciable conducta de quienes tuvieron el honor inmerecido de conducir sus destinos.
Como dice el subtítulo de mi reflexión… La corrupción de los mejores, es la peor.

F. Justiniano. F.
Caribe Mexicano/2016
fjf54@hotmail.com

@watane1

martes, 17 de noviembre de 2015

Los Atentados contra Francia.



Los atentados contra Francia.

Para mi hija Arantxa y mi nieta Jossely.


Leyendo las diversas expresiones que se derivan de los atentados a Francia que han sido reivindicados por el Estado Islámico vía su temible brazo armado Isis, uno de los más recalcitrantes yihadistas de quienes conocemos todo tipo de crímenes y destrucciones del patrimonio cultural de la humanidad, me sorprende las variopintas opiniones que se remiten a todo tipo de reflexiones y comparaciones sin sentido y fuera de proporción criticando la solidaridad de algunos cuantos mexicanos.
Las hay desde aquellas que recuerdan la invasión francesa a suelo mexicano, pasando por todo tipo de situaciones desafortunadas como secuestros, homicidios, genocidios, feminicidios, narco ejecuciones, etc.  en fin, toda un catálogo de eventos que exhiben la descomposición social y pérdida de valores con que se vive actualmente, la deshumanización de la sociedad fertilizada con sangre de inocentes civiles en la mayoría de los casos. Además de los daños por las catástrofes de índole natural, como temblores, huracanes, tsunamis, erupciones volcánicas, etc.
Quisiera ubicarme de manera personal para no involucrar a familiares y amigos en estas líneas; llegué a la vida en un planeta que ya tenía una conformación geopolítica y en la que evidentemente nada tuve que ver; antes de nosotros los contemporáneos, ya existían las  cruentas diferencias  entre las tres grandes religiones monoteístas de la humanidad.
Desde hace más de 2500 años estas diferencias existen sin que se hayan podido resolver de manera definitiva y acorde a la uniformidad de pensamientos, convicciones y creencias, y esto quien lo soslaye y no lo considere, no está teniendo la más mínima idea de lo que ocurre en el oriente medio y sus consecuencias hacia el mundo occidental.
Insisto también por ende, en que nada tuve que ver con la desaparición del imperio otomano y la creación de una serie de países en oriente con fronteras artificiales, pero que adquirieron su acta de nacimiento de manera oficial e internacionalmente aceptadas.
Ubiquemos a: Siria, Irak, Irán, Jordania, Líbano y Turquía por señalar los protagonistas inmediatos, sin dejar de considerar el resto de los países unidos por un idioma común que es el árabe y practicantes del Islam que suma a cientos de millones de musulmanes en diferentes países en el mundo.
Esta es otra referencia que tampoco deberá soslayarse para entender lo intrincado de los orígenes de los diversos atentados terroristas adjudicados a la yihad declarada por los fundamentalistas del Islam, cuyos casos más sonados nos remiten a Estados Unidos, España, Inglaterra, Francia, etc.
En ese orden de acontecimientos, quienes me leen tampoco tuvieron que ver con la conquista española en américa, inglesa en estados unidos, portuguesa en Brasil, Francesa en el Caribe, etc. Es decir somos ajenos al expansionismo europeo, en américa, áfrica y en el mundo árabe, como también somos ajenos a las dos guerras mundiales, la independencia y revolución mexicana, y todos los movimientos armados, con razón o no, que se han sucedido hasta nuestros días.
De la mano con la destrucción realizada por la propia mano del hombre, también la naturaleza ha participado y sólo pondré un ejemplo emblemático, la desaparición de Pompeya con la erupción del Vesubio.
Hasta aquí confieso que no me he solidarizado públicamente con las generaciones posteriores de deudos romanos desaparecidos con el estornudo del Vesubio, ni con las generaciones posteriores y directas de deudos de las dos conflagraciones mundiales, llámense judíos de toda Europa calcinados en los campos de concentración nazis, o los descendientes de palestinos arrasados por los hebreos en desiguales batallas, o los ciudadanos japoneses de Hiroshima y Nagasaki cuyos ancestros fueron vaporizados por las bombas atómicas, más los soldados ingleses, americanos, franceses, rusos, etc. Que dejaron su sangre en Europa, Vietnam, Irak, Irán, etc.
Y aquí en América, a quien la considero con ese nombre desde Alaska hasta el Cabo de Hornos, quedaron los cadáveres de conquistadores y conquistados en diferentes expresiones bélicas, que tampoco me han merecido una línea de expresión solidaria pública hacia todos esos millones de deudos.
Me podría ocupar escribiendo varias hojas más relacionando eventos o hechos  desafortunados, cuyas consecuencias aún no me merecen una  línea de expresión solidaria hacia sus deudos, pero peor aún, es posible que mi descomunal ignorancia me impida estar al tanto de todos aquellos actos que ocasionaron daño a la humanidad y/o lesionaros sus valores morales sobre los cuales se sustenta y consolida una sociedad justa y solidaria como la que debería existir en cualquier país; y que merecen la más flamígera censura y el repudio de cualquier hombre bien nacido y medianamente culto.
Este mea culpa en modo alguno es para justificar mi repudio a los atentados recientes en Europa y mi solidaridad con el pueblo francés, tengo motivos personales de sobra para hacerlo, es por decirlo de manera sencilla, una convicción de mi albedrío que no requiere la anuencia o visto bueno de alguien, llámese periodistas, gobernantes, políticos, ciudadanos, amistades, etc.
Lo hago para solidarizarme con aquellos cuyas razones específicas desconozco, pero que reconociendo que nada de lo humano nos debería ser ajeno, expresan lo que desean y sienten a su modo.
No todos tienen la capacidad de escribir y darle forma documentada a sus reflexiones, que bueno que sus censores lo hagan de manera tan documentada, analítica e imparcial, y que sepan de lo que hablan y no repitan como aves parlantes lo que escuchan o leen de terceras manos o mentes desinformadas o carentes de visión global.
La descomposición social de cualquier país en modo alguno es imputable a sus ciudadanos, lo es en todo caso de sus gobernantes y de la debilidad de las instituciones que fueron creadas para mantener el orden, la justicia, la imparcialidad, la transparencia y los castigos necesarios en cada caso, corrupción e impunidad no puede achacársele al ciudadano, si no a los funcionarios que cínicamente se solidarizan en complicidad con quienes atentan contra los intereses colectivos, en vez de que con un mínimo de decencia y ética profesional, los señalen, los investiguen, los exhiban en su verdadera dimensión, y los encarcelen.
Es paradójico que a estas alturas se nos exija repudio a los franceses por las dos invasiones a nuestro país, juzgar los hechos históricos ya superados, subsanados y ocurridos hace más de 150 años, no sólo es anacrónico, sino de la más exuberante ignorancia, esto también es aplicable a los españoles y cualquier otro conflicto internacional, la xenofobia es otra de las más estúpidas y absurdas formas de interactuación de los ciudadanos, los ejemplos sobran y son cruentos.
Solidarizarse con un pueblo lejano en distancia, cercano en coincidencias, es una cosa, confundir y manipular estas acciones con tintes maniqueístas y absurdos, es otra.
Las muertes injustificadas ocurren en todos los continentes y en los países que lo conforman, desde los más poderosos y avanzados económica y culturalmente como los Estados Unidos, Francia, Inglaterra, etc. hasta los más pobres y marginados, como los integrantes del áfrica subsahariana. Pasando por países de quienes se sabe poco de lo que ocurre dentro de sus fronteras, como Corea del Norte.
La existencia del internet es reciente y lo es más la creación de las redes sociales, especialmente la de Mark Zuckerberg, estos instrumentos han permitido las denuncias ciudadanas que han derrocado gobiernos enteros a lo largo del planeta, recuerden simplemente la Primavera Árabe y los despidos fulminantes de funcionarios corruptos, señalo solamente el caso del titular de la Comisión Nacional del Agua aquí en México y millones de denuncias más alrededor del planeta, es decir, quien mejor ha sacado provecho de estas situaciones son los ciudadanos que hastiados de sus gobiernos y de la corrupción, crímenes, abusos, prepotencias, e impunidad que impera, denuncian los hechos públicos y privados de todos aquellos que son sorprendidos en falta.
 En términos generales son los ciudadanos y no la prensa, quienes han asumido la responsabilidad y los riesgos de las denuncias, salvo muy honrosas excepciones, lo ha efectuado los medios sin precio, pero con principios.
En mi opinión personal, son las denuncias las que cambian la dirección e intenciones de un gobierno y modifican su rumbo con estos valerosos actos civiles, y por ende tienen más peso específico que el hecho mismo de solidarizarse, que tiene más de humanismo que del valor civil que se requiere para denunciar.
Por otra parte el ciudadano común y corriente como yo, sólo lee lo que a través de agencias noticiosas se propaga, si en este momento se están realizando acciones genocidas o de pederastia en algún lugar remoto del mundo, no podemos saberlo o denunciarlo hasta que lo sepamos de alguna manera.
Los países del oriente medio, de Asia, o del continente Africano, no nos resultan familiares, ni conocidos, con todo y las desgracias y aberraciones que anden cargando.
Si a eso se le añade que las aplicaciones como las que hoy se censuran, son creación exclusiva de una red global como el Facebook y no una ocurrencia de los ciudadanos, es por demás desproporcionado achacárselo a un ciudadano en específico sin un análisis documentado de los hechos que aquí relato.
Nadie censuró, si acaso se burló, de la también famosa aplicación del arcoíris para apoyar a la comunidad LGTB, curiosamente tampoco a nadie escuché o leí su inconformidad porque no expresaron su solidaridad con Sócrates, Julio César, Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Shakespeare, Oscar Wilde, Federico García Lorca, Alan Turing, etc.  Y en todos estos casos la humanidad entera está en deuda con ellos y los motivos son de sobra conocidos.
Francia es un país occidental vanguardista, el primero en Europa que eliminó a la anacrónica monarquía, apoyó a los Estados Unidos en su independencia de la gran Bretaña. Ahí queda registrada en la historia la gesta y sacrificio del General Lafayette, su constitución de 1789 sirvió de ejemplo para la nuestra, el siglo de las luces originados por talentos franceses, iluminó toda Europa y sus destellos alcanzaron a la américa nuestra, son muchas las cosas que merecen reconocimiento del esfuerzo del pueblo francés.  En el caso que nos ocupa Francia ya ha dado una respuesta a su pueblo y a sus enemigos, cualquier ciudadano espera justamente eso de su gobierno, protección y medidas que propicien que estos actos no se repitan y se sienten las bases de un respeto permanente.
Eso queremos los mexicanos y seguramente todos los ciudadanos de América, Europa, Asia, África, Australia, etc.
Solidarizarse es entender el dolor de un pueblo, más allá de sus ideologías, el idioma, costumbres o las distancias.
Denunciar es hacer los señalamientos que nos constan para corregir y esperar que haya consecuencias por ello si fuera el caso.
Personalmente llevo más de cien editoriales de denuncia publicadas en revistas, periódicos, etc. Hasta que me volví incómodo para los rotativos y revistas.
Si Zuckerberg en función de su apellido simpatiza más con los franceses que con los libaneses, palestinos, o cualquier otro ciudadano del mundo árabe, no se lo reprochen a quienes aprovechan como todos, las bondades y oportunidades de esa red social que debería ser global e imparcial.
Hablar sin entender los riesgos del fundamentalismo religioso con raíces milenarias, la complejidad de los intereses alrededor de la producción, traslado y venta del petróleo donde los países árabes juegan un papel protagónico, de los rescoldos del espíritu colonialista europeo y del uso indiscriminado de las redes sociales, tiene como consecuencias que opinemos sin conocimiento de causa y se exhiba la ignorancia de temas complejos y globales.

F. Justiniano. F.
Caribe mexicano/2015

@watane1

lunes, 1 de junio de 2015

Deuda Saldada.-



Deuda saldada.

Por: Félix Justiniano Ferráez.


Agradecido por las incontables muestras de apoyo y afecto que recibimos en Cd del Carmen y Campeche, mis hermanos y yo queremos patentizar lo afortunados que somos por ser parte integrante de dos numerosos núcleos familiares y de la clase de amistades que con los años se arraigan más en el sentimiento de solidaridad e incondicionalidad con que nos distinguen.
Mi padre propició muy a su manera, que finalmente nos reuniéramos toda la familia en torno suyo; hombre de bien y de sangre dulce, supo granjearse el respeto y el cariño de la familia de mi madre que siempre lo vio como uno de ellos y así se lo demostraron durante décadas.
Observé con interna gratitud y manifiesta alegría la presencia del clan de los Ferráez, mis primos, primas y sobrinos se dieron cita para estar en el último viaje con el tío querido.
Mis amigos de toda la vida me acompañaron a la iglesia donde concurrimos de niños al catecismo, a las misas, a las festividades religiosas de los gremios y a jugar béisbol en el atrio antes de que nos correteara el padre Serna por el vocabulario isleño que exhibíamos.
Todos sin excepción tenían una anécdota que rememorar de “Don Chato” o “el Viejo Chato” como cariñosamente lo llamaban como consecuencia del conocido apodo que de jovencito me endilgaron.
Estuvimos solemnes en misa y a la salida pudimos dar rienda suelta a la memoria que, estimulada por la brisa marina que está íntimamente relacionada a todos nuestros recuerdos, nos ofreció el boleto al pasado reciente donde hallamos tantos lugares comunes llenos de experiencias afortunadas, que nos reiteró el sentido de identidad, de pertenencia y de ese viejo amor irrenunciable a nuestras raíces.
A un paso de la 3ª edad, los que hemos sobrevivido el paréntesis de la vida, nos pusimos al día y pasamos lista de los ausentes que siendo tan cercanos a mi padre, deben haber formado parte del comité de bienvenida en esa inescrutable dimensión de donde ya forman parte y donde insisto en creer que pacientemente aguardan por nosotros.
Café, agua, horchata, empanadas de cazón, cazón con huevo, sirvieron como una especie de pentotal sódico que nos aflojó la lengua a todos y activó la idiosincrasia e ingenio carmelita.
La nostalgia quedó atrás y recordamos diversas etapas compartidas que nos alegraron el momento, el día y la vida.
Ver y sentir sobre mi humanidad las expresiones de afecto disfrazadas de mentadas de madre y creativos apodos por mi nueva silueta, fue toda una experiencia y como común denominador el respeto y el cariño a mi entrañable ausente.
Pensé en esos justos momentos que, llegado mi turno me gustaría ser recordado de la misma manera por mis hermanos de adopción, sin penas ni tristezas, pero con la alegría de aquellos ayeres donde el objetivo fundamental era ser feliz tal y como éramos entonces, con pocas cosas materiales pero con mucha convivencia y ganas de hacer algo con nuestras vidas.
Amigos cuya amistad data de más de 40 años, con algunos lustros de no vernos físicamente, todos asumiendo el paso de los años pero con el mismo sentido de identidad y afecto.
Los años, los hijos, los nietos, nos permiten ver la vida desde un razonamiento más espiritual, más humano, más objetivo y entonces descubrimos que no hay antídoto contra la nostalgia y la añoranza de un ser tan querido y entrañable como mi padre, este amoroso protagonista de mi vida que me lega una vida llena de amorosos recuerdos, que como eco se repiten diariamente en tantos lugares comunes y tantos espacios vacíos que hoy deja su ausencia física.
Sin terminar de encajar este zarpazo del destino, recorrí las calles que caminé de la mano de mi padre, acudía a aquellos lugares que compartimos y aún sobreviven al obligado paso del progreso. Una catarsis llena de melancolía y algunas lágrimas furtivas en la soledad de un hotel, por aquel pasado que se me fue de las manos y hoy es sólo una fotografía que se niega a morir
en mis recuerdos.
 Bendita memoria mía que mantiene presente esos momentos especiales como destellos deslumbrantes de mi razonamiento, una insistente y antigua proyección del celuloide mental que se hace presente con particular insistencia y que inunda mi presente con el pasado inasible e irrecuperable.
Playas inmaculadas y transparentes, calles de arena, litorales serpenteados de palmeras, ejercito de veletas que coronaban las casas de teja de aquel viejo caserío, y tantos otros lugares de concurrencia obligada en mi niñez y juventud;  ya no existen más.
¿Qué somos sin la memoria, el razonamiento, la gratitud y el amor? Piezas inanimadas del tablero de la vida sujetos a albedríos exteriores e inconsecuentes con nuestras raíces y costumbres.
Me niego aceptar que el olvido y la indiferencia sepulta todo ello,
Me niego a voltear la mirada para desentenderme de lo que me dio sentido de identidad y pertenencia, además de mi familia.
Soy fruto de aquella época remota, única e irrepetible, me forjé con las enseñanzas y ejemplos de mi padre en aquel entorno con gentes adultas que educaban como mis padres y con compañeros que como yo, supimos obedecer con respeto y disciplina.
Gracias al atinado juicio de mi padre, caminé entre esas gentes por esas calles y asistí a los colegios que mis pequeños progresos escolares me otorgaban, entre esas gentes y ese entorno se forjaron las bases de mi formación adulta, ante la omnipresente mirada de mi ídolo de aquellos días y mi héroe de siempre. De manera que no hay un lugar de aquellos que conocí, que no representen un capítulo de mi vida cuajado de enseñanzas y avances personales, hoy perpetuados en mis recuerdos en tanto soy capaz de pensar y reflexionar como hasta hoy.
A ese mundo de pátina y recuerdos regresé con mi padre a recorrerlos para dejarle su postrero adiós, a brindarle con el honor de hombre bien nacido que fue, su último tributo de gratitud y amor a esa tierra que le otorgó tanto, entre otras cosas amistades insustituibles, trabajo, retos, acertijos y especialmente al amor de su vida y cuatro hijos fruto de ese amor.
Ahí con mi amorosa encomienda visité a mis difuntos de ayer con mi difunto de hoy, volví al reencuentro de la sangre y polvos de donde provengo y a los que inevitablemente me uniré en la fecha que el destino disponga, me supe un eslabón de ese pasado llenos de personajes que portaron mi apellido con nobleza y rectitud, beneficiario de aquellas gentes honorables no tengo más opción que honrar el apellido que me legan.
Al fin ellos ya son uno y lo mismo, yacen integrados a la tierra que les perteneció y al mundo de mis recuerdos de donde nunca saldrán.
Cumplí lo mejor que pude con esa mezcla de gusto por servirle a mi padre y la indeleble tristeza que me causa su ausencia, me llevo la certeza que desde algún remoto lugar sonríe con satisfacción y espera a que cumpla con la segunda parte de su encomienda, pero eso es ya parte de otra historia que aunque ya ha sido concluida, aún germina en mi interior y empieza a cobrar forma para serle narrada a mis hijos y permanezcan integrados en pensamiento a aquellos personajes nuestros que no alcanzaron a conocer físicamente.
Por ahora he cumplido; lo difícil lo estoy viviendo en lo cotidiano del devenir y la caprichosa velocidad del tiempo con que transcurre mi vida, en esas ando, superando nostalgias por ausencias queridas y defendiéndome del tiempo lo mejor que puedo.   

Caribe Mexicano/2015

@watane1